¿Por qué es importante optimizar la esquilada?

Esquilar animales es un proceso bastante antiguo. Desde que los seres humanos lograron la domesticación de ciertos animales salvajes, sacarle cierta parte del pelaje se volvió una actividad necesaria para acceder a ciertos recursos.

Dentro de la amplia gama de animales que fueron domesticados, como perros, caballos, gatos, vacas, etc, hay uno en particular que destaca por estar íntimamente asociado a los procesos de esquilado: la oveja.

La utilidad de la oveja como fuente de recursos para los humanos en sus primeras etapas de revolución neolítica son bastante evidentes. En resumen es un animal que te provee de carne y de lana al mismo tiempo, y además la lana es un elemento que se renueva luego de una temporada.

Por eso no nos debe sorprender que la esquilada de este tipo de animales sea una actividad que se realice desde hace miles de años.

Las máquinas de esquilar ovejas y su utilidad

Desde el comienzo de la revolución industrial las esquiladoras de ovejas han ido evolucionando a la par de los cambios tecnológicos para así lograr esquilas cada vez más eficientes.

Al día de hoy existen máquinas de esquilar que se ajustan a distintas necesidades. Por ejemplo las esquiladoras eléctricas sin cable, son al día de hoy una opción muy demandada por los esquiladores, debido a su amplia versatilidad.

Este tipo de máquinas permite un esquilado rápido y eficiente, gracias a la ausencia del cable de la corriente, lo que le brinda al esquilador una mayor autonomía a la hora de trasquilar un borrego.

Además su buena autonomía permite esquilar a campo travieso, sin necesidad de depender de una fuente de energía para conectar a la máquina. Según las opiniones de los consumidores, esta es una de las principales razones a tener en cuenta a la hora de adquirir este tipo de producto.